Heridas superficiales en piernas y cuello. Nuestra cama retumbando en el reposo letal de una ciudad prematura. Desterrada estoy, camino inestable el que recorre mi cuerpo. Devoré las bragas que dejaste ordenadas en el cajón superior. Me miré en tu espejo y no te encontré. Huiste al lado contrario de la habitación, te plantaste confusa en tu trinchera mental y me acribillaste con palabras.