26 abr 2010

so i need you



Me gusta, lo acepto. El porqué el cómo y el cuándo son inexplicables simplemente me gusta ahora, en este mismo instante sin terror a ser descubierta ni miedo de mirar sus ojos una y otra vez. No me importa alimentarme de sus sonrisas, ni enloquecer mientras imagino lo profundo de su alma. El no lo sabe, quizá no lo sepa nunca yo seguiré respirando sus palabras y absorbiendo sus pensamientos ocultos.



20 abr 2010

aquellas pequeñas cosas



Te odio porque determinas mis estados de ánimo, porque limitas mi mente, porque me confundes con tus pasos hacia atrás, porque no entiendo muchas veces tu modo de actuar, simplemente porque creo que he llegado al punto donde no quería llegar quizá es este instante en mi vida pero siento que … (cambia todo cambia).



19 abr 2010

here without you




s u i c i d e

the eternal


Vórtice, torbellino, vorágine. Multitud, tumulto, caos. Ruido, desorden, confusión. Humo, sudor, alma. Vuelo, esencia, droga. Cansancio, turbación, soledad. Amor, satisfacción, terror. Alucinación, delirio, danza. Cuerpo, maniático, movimiento. Silencio, muerte, resurrección. Psicosis, cabello, música. Voz, oscuridad, plenitud.

Sonic Youth en lo más profundo de mi aturdido espíritu.



15 abr 2010

red house




Solía morir en canciones psicóticas y paranoicas. Solía bailar con la muerte en la ventana del cuarto oscuro. Solía perderme en mi misma, en ese peligroso espacio donde no sabes cómo volver. Solía drogarme con palabras hermosas, con imágenes tristes, con sentimientos transparentes que agitaban mi cabeza. Solía beber viento y rayos de sol en mis horas vagas. Solía captar con exactitud el momento perfecto para detenerme antes de chocar. Solía conducir un coche fantasma que me paseaba por el universo. Solía dejarme llevar por el silbido asesino que todo lo toca. yo solía ser ...





13 abr 2010

cerca del cielo salvaje



Cuando me miró fijamente sus ojos profundos e infinitos delataron lo mucho que ocultaba aquel ser delgado y despreocupado.

Caminábamos atados al mundo sin respirar para no apagar con nuestros gélidos suspiros las llamas de la excitación que divagaba entre nuestros cuerpos. Caminábamos como quien se dirige a la nada; ensimismados en nuestros propios pensamientos enamorados, drogados con el olor de aquel instante. Caminábamos amándonos en la breve distancia de nuestras manos que lentamente se acercaban sigilosas e inseguras. Caminábamos juntos sin saber siquiera que nos necesitábamos para sobrevivir, para encontrarnos con nuestra esencia mas animal e instintiva, para descubrirnos desnudos frente al espejo de la verdad y comprobar que nos perdemos en el olvido si desistimos de nuestros latidos agitados. Caminábamos por nuestros recuerdos felices, por nuestras verdades serenas, por nuestras palabras ancladas en la memoria.


(el parpadeo mortal nos mató, lento y certero como aquel que nunca deja de luchar)