27 oct 2010

where is my mind?




Locura artística, inspiración, muerte dentro de mi propia mente. Amo sentir lo bello, lo hermoso de un instante, lo que no se ve, lo inacabado, lo pulcro y sexual.

23 oct 2010

suicide underground






Maldita hija de puta…

Necesito un purgante de caballo para poder inyectarme las venas y saciar mi enfermedad mental. Quizá sea todo esto, el lugar, el momento, mi cuerpo, mi vida… pero sigo sin avanzar y cada vez retrocedo más y más como un cangrejo que huye de espaldas hacia el mar, hacia su maldita oscuridad acuosa y salada. Creo recordar lo maravilloso que es todo y realmente lo es pero somos ciegos, sordos y mudos y la caparazón que nos ponemos en los hombros es demasiado pesada como para poder disfrutar de la vida. Todo es absurdo porque somos nosotros mismos quienes nos torturamos y nos llenamos de tristezas y preocupaciones insignificantes para poder lloriquear mientras nos sentimos vacíos y solos. Pero no soy así y nunca lo seré y de algún modo las ganas de ser intocable, de dejar de ser vista por todos, de no ser nunca más otra simple persona que se destruye a si misma me corroen y me matan lentamente como un veneno imperceptible que desprende pequeñas dosis dentro de mi alma y que va arrancando la vida poco a poco.

Si amaranta… enciérrate, protégete como un niño asustado en tu oscuridad claustrofóbica, deja de luchar, dimite de todo aquello que te hace feliz VAA.


20 oct 2010

e m p t y h o u s e




Te amo con mi estómago, con mis vísceras, con las plantas de mis pies. Te amo con mis débiles pestañas, con mis parpadeos interminables. Te amo con mi clítoris, con mi lengua, con mi piel. Te amo mientras respiro, mientras duermo… y es inevitable sentir que no puedo dejar de amarte. Te amo desnudo, vestido, callado y risueño. Te amo con mis pensamientos pecaminosos, con mis líquidos acuosos. Te amo con la punta de mi nariz y con la maldita infinidad del universo mismo.

Realmente me ardes dentro muy dentro, tanto que no sé como apaciguar mi interminable combustión interna.

16 oct 2010

en brazos de la fiebre





Comprendo cada vez menos mi comportamiento y mis sentimientos hacia el mundo mismo. Soy demasiado susceptible, me irrito con facilidad, me canso rápidamente de las cosas y de las personas y me encierro en mi maldito mundo de pensamientos agrios y sentimientos crudos. 

Me da miedo perder y también me da miedo perderme porque sé que no volvería jamás. No hayo más que ojos vacíos y fríos en desconocidos que juegan a ser amigos y aquellos que un día fueron mis amigos sin quererlo se van convirtiendo en desconocidos. 

Soy antisocial por momentos y es entonces cuando empiezo a odiar todo lo que me rodea, me doy golpes contra la pared, me siento absorta en una nada simple y me dan ganas de exorcizar al tiempo para que deje de torturarme pero todo prosigue, nada se detiene frente a mi moribundo dolor y seguimos todos danzando en la misma mierda que no podemos olvidar.

11 oct 2010

she is dangerous





Eres la maldita llama que me quema y me desintegra, el pecado de nuestros cuerpos desinhibidos y sucios. Te conviertes en silencio cuando el ruido perdura en este lugar que tanto amamos. ¿Crees que seriamos vació sin siquiera haber sido? Si fuese así seriamos una nada conjunta y cálida, húmeda y sudorosa. Y ahora nuestras almas se exponen a nuestra propia mirada y es inevitable saber que nos necesitamos, que nuestras risas son vida y que nuestro amor es infinito.

7 oct 2010

crazy train







Las mariposas azules vuelan como hojas livianas en el viento, se balancean y se desvanecen como lúcidos recuerdos que inevitablemente no podemos olvidar. 

La armonía perdida de nuestras vidas fue encontrada divagando entre pesadillas que no la dejaban dormir. 

Aquel miedo incesante no es más que el eco tormentoso de la soledad chocando contra el hermético vació.
  
A mi gato le gusta el aire, dice que se siente libre. 

El tiempo se ha detenido, estamos suspendidos en millones de partículas temporales que se atascan al intentar salir de este minuto interminable. 

Su risa era un huracán, una especie de ráfaga confusa que me hacía feliz. 

Aquella levedad del ser era tan excitante que casi me esfumo entre sus brazos. 

El sinsentido es lo más lógico que hay en la faz de la tierra. 

No me es necesario nada ya que nada perdura ante el abismo. 

Era un abstemio que todas las mañanas miraba fijamente el mar. 

La libélula destructiva me derribo, me pisoteo e hizo de mí un sucio despojo humano. 

Me gusta la palabra volver, al final todos terminamos regresando a lo más primitivo de nuestro ser. 

Sé que siempre descendemos como un peso muerto que cae, y sé también que es inevitable chocar contra mi propia realidad.