27 mar 2010

empire of the sun




Me gustan los días en que te sientes dueño de ti mismo y encuentras mil cosas que hacer: ordenar los papeles que ahogan tu habitación, limpiar un poco el polvo incrustado en tus cd’s, rebuscar en el armario y encontrar viejas camisetas, escuchar la discografía entera de un grupo, mirar por la ventana y creer que aún hay esperanza. Me gustan los días de sol y viento. Los días que puedo dormir hasta tarde. Los días que pasas horas y horas a mi lado. Los días que tengo inspiración y me siento menos insignificante. Los días que no necesitas estar drogado para reírte de todo. Los días largos, cortos y extraños. Los días en que te das cuenta que estás vivo y dejas de ser una simple máquina de respirar. Los días perezosos y lluviosos en los que te ves 2 o 3 películas. Los días que te sientes realmente satisfecho y tranquilo. Los días desmadrados y borrachos. Me encantan los días en los que amo amar mis días.



21 mar 2010

photograph



Hoy los atardeceres se convierten en mantos rojizos atizados por lo cálido del viento. Hoy me encontré frente a la misma pared azulada preguntándome si mis palabras podrán impedir que el silencio se instale completamente en mi ventana como un ojo vigilante que trama su propia destrucción. Hoy no hay soleadas pinceladas en el firmamento, ni siquiera hay coches ruidosos vagando por las calles, creo que sin quererlo hemos muerto en el mutismo de un domingo cualquiera, en un minuto cualquiera, con un pensamiento cualquiera.

Aún puedo cambiar mi desgracia prolongada por un placer efímero.



17 mar 2010

mi eco, mi sombra y yo



Otra vez aquí, en el punto exacto donde me digo a mi misma basta.

He llegado aquí muchas veces unas por motivos realmente alarmantes otras simplemente por miedo al miedo. Hoy opto más por la segunda opción, tengo miedo al miedo y a dejarme llevar por él, porque realmente no quiero inducir a las personas que quiero a mi propio olvido.

Cuando el temor a perder me asalta mi salida de escape es ignorar mi propia intranquilidad, simplemente me camuflo en el disfraz atónito del rechazo y me digo a mi misma que todo es mejor si dejo de sufrir por lo que necesito. Me aconsejo que me olvide, que le olvide y que no lloré pero aún así sigo sintiendo ese fantasma deambulando por mi estomago, susurrándome una y otra vez que no soy más que un cuerpo desnudo y desprotegido ante una intemperie aterradora.

Maldita la hora en que dejaste que me metiera en lo más profundo de tu alma, soy yo ese cuerpo menudo abarrotado de palabras violentas y fuertes capaces de derrocar fuertes muros de acero, ese iluso ser de ideales aplastantes y sueños infinitos, quizá no tenga los mismos deseos que el mundo pero soy así y siempre lo seré y lamento que tengas que soportar mi vulnerabilidad, mi pasión eterna y mi interminable deseo.

En realidad todo este discurso inacabable es por el temor que se me ha incrustado en los huesos cuando me he dado cuenta de lo breve y efímero que puede ser el mundo mismo, tu piel o un simple para siempre.

Todo aquí todo ayer, sigue y acaba, no para ni tampoco espera.




12 mar 2010

Canciones para amar y morir




(gracias compañera de aventuras vitales y desastres irremediables.)

8 mar 2010

always love


Si te preguntaran por qué amas a una persona ¿Qué responderías?




(¿Y tú qué me responderías?)

Hyperspace



Después de todas las obligaciones, normas, injusticias y otros males terrenales ¿dónde queda la vida, ese maldito sentimiento que te hace invencible? No pienso vivir para morir y dejar un vacio sin sonrisas, sin vicios adictivos, sin compañeros vitales de aventuras despreocupadas. No quiero ser un simple nombre perdido en el transcurso cotidiano de los días, quiero embriagarme de vida (y de vodka barato) y susurrar todas las jodidas palabras que no me atrevo a decirte y pasar 24 horas sin dormir y sentirme con ganas de seguir adelante, no sé necesito esa sensación no es exactamente felicidad porque la felicidad es tan relativa que pasamos toda la vida intentando encontrar la verdadera y se nos esfuman de las manos los millones de minutos que no sabemos disfrutar.

Quiero querer quererte sin querer que me quieras porque siempre me preocupo y la preocupación me priva de saborearte y quisiera decir que no me importa lo que pasa por tu cabeza pero no es así y me cuestiono demasiado las cosas y no quiero gastar más mis horas condicionada a una llamada o a un mensaje porque sé que te quiero y necesito que me valga con eso, con el saber lo que tengo dentro.

A veces me ahogo y en mi instinto bohemio destructor pero sé que sobreviviré a este declive caótico, a todos los días odiosos de mi vida y a tus despedidas frías y quiero ver cada día como una nueva oportunidad para empezar de nuevo, como un nuevo comienzo, como una oportunidad más que me da este desorden universal llamado vida para comprobar lo maravilloso/horroroso que es el todo. Quiero querer mi vida, más mucho más y sentirla dentro recorriendo cada poro de mi cuerpo y que me llene de ansias y esperanza, lo quiero.

(Muchas palabras pero aun así no digo lo que desearía decir

Es tan irresistible su olor en la almohada derecha de mi cama que trastorna mis sentidos)