


El enigma permanece en mi mente, ayer comprobé lo fácil que es caer en la tentación y lo cálido que se está en ella. No me arrepiento de haber ingerido litros de alcohol ni tampoco de nuestra charla confusa y poco coherente, tampoco me arrepiento de haberme sentido perdida en una masa de cuerpos dementes, quizá de lo único que me arrepiento es de no haberte tenido a mi lado.



