
Por favor deja ya de emborracharte con mis risas. No sigas gimiendo de dolor a mi lado. Me estoy volviendo loca con tu locura. Para de saborear el germen específico de mi impureza. No controles más mí corriente sanguínea que no quiero desangrarme por los fríos y sucios pies de la muerte. No sigas saltando en el aire, consigue una dosis más y disuélvete en ella. Desparrama lágrimas densas sobre el vestido negro del sol. No más desorden confuso. Aléjate hoy de mis pasos mojados. Renace tú en un paraíso inventado. Te diré adiós y olvidaré tu olor fastidioso.