30 abr 2011

HBTY




Para una vez que le doy importancia a algo sin demasiado significado para mí va y se me tuerce todo y termino tocada y hundida, como los barcos en la guerra.


9 abr 2011

visceral como la vida misma.



Aporrea el viento las hojas verdes de primavera. Aporrea mi piel como si se tratase de un abrazo rotundo y premeditado; lo cálido se extiende huidizo por entre los orificios de mi carne hastiada de tanto ir y venir. Astuto el viento lo zarandea todo, el mundo sucumbe a su vaivén constante y delicado; hazme el amor encima de aquella roca plana y poco rugosa mientras ese mismo viento me lame los pezones como si se tratase de una lengua de fuego poco inflamable. Se produce por fin la simbiosis deseada entre lo celeste y lo terrenal, entre mi cuerpo y tu aliento, entre tu falo y mi vulva jugosa y poco asustada. Torbellinos mentales, tsunamis destructores de neuronas, hierva sagrada y deliciosa ocúltate en mis bronquios y deja paso a la sed matutina, al desequilibrio, al temblor que agrada y no asusta. Hazme alucinar y sentir que aún puedo caminar con los dedos pequeños del pie y con mis pestañas, que todo lo pasado no será más un ahora y que la muerte no es más que la regeneración forzosa de la vida que desfallece. EXPÚLSALO todo, todo, todo como si de vómito se tratase, como si de miedos oscuros se conformasen tus sueños, ahórcate en tu propio consuelo, acaricia su cuerpo entre pensamientos húmedos, aquí estás, muy cerca… tan cerca que puedo esnifarte. 

La música lo dice todo, lo incita todo, me convertiste en la música de tu propio ritual, en la banda sonora de tus mañanas aburridas y soñolientas, hoy bailo entre notas musicales abruptas e instantáneas, entre la palma de tus manos. No me dejes chocar contra ese abismo por favor, eres lo único hermoso que perdura en mi esencia, no me abandones tú también, no me dejes perdida y triste en esta soledad.