2 oct 2009

O


Decir la palabra adecuada en el momento preciso siempre ha sido más reconfortante que hablar por hablar.

Él es como un núcleo de enigmas dentro de una bolsa de verdades. Él es como nadie es, y eso me gusta. Lo veo sin estar, aparece de la nada y vuelve a desaparecer. Él tiene un sexto sentido entre sus manos. Hoy está solo y mañana rodeado. Hoy duele y mañana quema. Él con sus mil mascaras, él tan simple como lo que es. Él es mí adicción preferida, aunque no se de cuenta, aunque piense que no existo. Aquí estoy entre cuatro paredes que me miran confusas, aquí, siempre aquí, puedes regresar cuando quieras.


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