Qué inoportunos son los instintos. Qué impredecibles son los sentimientos. Qué insatisfechos los cuerpos huidizos. Qué astutos el miedo y la cobardía. Qué tangible se hace el final. Qué incapaz es el valor. Qué irracional es el pensamiento. Qué lejos estoy. Qué poco aire queda aquí. Qué rareza la que oculto en el alma. Qué necesidad. Qué palabras tan serenas. Qué lento desprendimiento el de mi ser. Qué grande se hace todo cuando te sientes pequeño, insignificante. Qué poca importancia tiene lo que no se considera propio. Qué fugaz es el olvido. Qué horas tan interminables. Qué sabor tan incompresible.
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