22 nov 2009

¿?


Dualidad insípida que bifurcas mi alma y alteras mi verdad, transmigra en forma de invisible dolor sobre el cuerpo moribundo del luchador incansable que no desiste de sus golpes certeros.
Dime si desciendes al inframundo de tus perversos pensamientos, y te sacudes el fuerte olor a azufre que envuelve tu alma y sacude los pasos del sigiloso misterio. Dime si hoy ya no volverá a ser hoy, porque si es así me desvaneceré como aire que se escapa sin avisar dentro de tus aspiraciones forzosas.
Bello monstruo cubre tu pálida cara con el telón del frío escenario, y acurrúcate en tus miedos incesantes, porque solo ellos te escucharan. Todos morimos al nacer, todos nacemos al morir y sin más las vidas, nuestras vidas se llenan de imperfecciones agrietadas que absorben el cansancio.
Cuantas palabras se esfuman de las conciencias sin ser pronunciadas. Cuanto se pierde sin ser amado. Oh maldito malestar que mantenías mis pensamientos expuestos al mudo desaparecer; no soporto este deforme agujero dentro de mi pecho que me recuerda lo poco que vale todo. ¿Cuánto vale un todo? ¿Acaso vale algo después de tenerlo todo?
Malditas palabras sin sentido que cubren de espinas mi garganta, moriré sin saber porque vivo con un constante escalofrío en el alma.

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