Es difícil no herir con las palabras pero es aun más difícil, al menos para mí, guárdalas junto al silencio. Siempre he sido demasiado compulsiva, siempre esperando el ataque para saltar directa al punto más débil del otro, no suelo hacerlo pero cuando lo hago causo bastante dolor y casi siempre en las personas que más quiero, en fin idiota o no tendré que corregir el maldito genio devastador de mis días malos… Así como también tengo que aprender a demostrar lo mucho que me importan ciertas personas.
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