
Hoy no es el mejor día de mi vida, creo que el dolor que siento no se irá fácilmente y quizá empeore, quizá se abra una enorme llaga en lo más profundo de mi ser. Eres realmente parte de nosotros y por eso nos dueles en lo más profundo del alma, como una tristeza inesperada, como una muerte predecible, como unos pasos que se convierten en silencio, como un pequeño cuerpo convertido en nada. Quiero verte aquí en el mundo de los vivos, de los que lloran y piden grandes cantidades de salmón en lata. Si te vas creo que parte de nosotros se irá contigo y nunca más regresará, por ese motivo debes quedarte y seguir lloriqueando al desear salir por mi ventana. Prometo no volver a decirte que no; prometo acariciarte hasta que mis manos dejen de tener movilidad; prometo dejar de tocarte la barriga en los momentos en los que estás distraído; prometo darte una dosis doble de tu comida favorita y quizá un poco de helado también; te prometo que te querré más que nunca pero quédate aquí, por favor.
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