
Necesito una bocanada de aire puro, una noche vestida de lujuria y alcohol, dos horas sudando y gimiendo, tres más durmiendo, cuatro sorbos de agua fría, tan fría que paralice la punta de mis dedos. Necesito un ser inesperado y confuso, un maniático innato con vocación de artista que se convierta en un lunático a la luz de la luna, en un lobo feroz que devora hasta la última parte de mi ser.
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