8 abr 2011

la cuadratura del círculo




Nada es eterno bien lo sabemos todos, pero no acabo de acostumbrarme a esto, a tu distancia rotunda, a ser la segunda en todo, la otra, la olvidada, la poco indispensable. Un día todo cambió y a ti te dio absolutamente igual porque no eras el corte ni la herida, simplemente caminaste a mil pasos de mí y ahí estás, tan lejos que no puedo ni tocarte. No te voy a reprochar nada, simplemente sabes y sabrás siempre lo que significas para mi, puedes huir, olvidarme y hasta pisotearme, realmente ya no tengo fuerzas de llorar ni de hablar, simplemente me encerraré en mi maldito cubículo a esperar  que todo esto termine y cuando eso suceda quizá pueda volver a respirar. Eras una viga fuerte y fornida en mi vida, ahora no sé exactamente como continuar sin ese respaldo y por mucho que diga o haga nada cambiará, solo soy el pasado, ella es el ahora. Adelante no te detengas, nada importa ya, ni tú, ni yo, ni este puto mundo.


2 abr 2011

sálvese quien pueda


Me ahogo en mi misma, en este maldito cuerpo que no para de temblar. Desearía simplemente dejar este mundo, sus miedos, sus obligaciones, el terror de despertarse y no tener nada por lo que luchar, sus injusticias, sus necesidades absurdas, sus ciudadanos hambrientos y heridos, sus insatisfacciones. Hoy no quiero tener que responder a nada ni a nadie, quiero dejar de depender de lo que vendrá, dejar el deber a un lado y ser esencia que fluye y no se detiene. Me cansa ver las mismas caras, obtener las mismas respuestas, comer sin tener hambre, no beber aún teniendo sed. Me cansa la gente absurda, la que se mantiene en un mismo círculo sin detenerse a observar lo que hay fuera. Me canso de mi misma, de mi maldita manía de hacerlo todo bien; que le den a la perfección, al cargo de consciencia por no hacer las cosas como tendrían que ser.