Te dicen desea, y tu deseas. Te dicen intenta ser libre y tú lo intentas. Te dicen que eres inútil, que no vales, que eres un fracasado y tú lo crees. Te dicen pega al raro, al inmigrante, al soñador, al que no va en la misma dirección y tú lo golpeas. Te dicen como debes vestir, y como has de actuar y tú sigues la norma. Te dicen con quien no has de hablar, con quien te tienes que relacionar y tú lo haces. Te dicen que el sexo degenera, que las drogas son malas y que el alcohol destroza el hígado, mas no dicen que las guerras matan a personas inocentes sin avisar, que el hambre ahoga y que la ambición humana va más allá que la tolerancia. Te dicen compra esto, y tú compras compulsivamente. Te dicen que el camino que quieres seguir no es el mejor, y tú dejas de ir por donde te gustaría para seguir el ritmo de la marcha. Te dicen que te rías de los discapacitados, que ignores el dolor, que no llores, que seas un guerrero sanguinario y tú ni siquiera lo piensas, simplemente lo haces. Y el caso no es reírse del otro, simplemente saber que es persona igual que tú. Y la meta no es pisotear a los débiles, ni ser superior. El peor defecto de los hombres es intentar cambiar y moldear a las personas a nuestra manera, sin tener en cuenta lo que quieren o piensan.
Y me dirán que calle, y gritaré con más fuerza. Y dirán que soy una idealista sin rumbo, y lucharé por la justicia y la igualdad. Así que deja ya de intentar implantar tu dictadura absurda en mí, no lo haré, no actuaré como todos.
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