Tu risa libre y sonora me despierta de la somnolencia afónica. Hoy sonríes y mañana también. Sin tu risa nada. Sin tu risa la oscuridad permanente y fría se instala en el silencio. Una aspiración, una boca abierta, una cara fruncida, un vientre flexionado, unos ojos cerrados, un sonido, una sonrisa, y nacen por fin tus mil carcajadas que se dispersan por el mundo, arrullando entre sus brazos la tristeza, mi tristeza. Tú y tu sonrisa. Tú sin tu sonrisa. Tú sin ti. Tú contigo.
Gran destello de armonía que iluminas el camino perdido de mi razón, yo amo tu risa alocada. Yo amo todas esas palabras y pensamientos que ocultas en el alma. Yo te amo a ti y solo a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario