Me encojo más y mas convirtiéndome en esa imperceptible sombra que siempre me sigue. La caída es inminente y las ganas horribles de desaparecer me ahogan, no sé cómo actuar ni como narices seguir como si todo fuese maravilloso porque en realidad me estoy comiendo a mi misma por dentro y todas las cosas que siempre oculto en mi interior me debilitan enormemente y de repente en la nada de un instante todo cambia, todo me da la espalda, todo es más difícil y los días siguen impasibles y dolorosos.
Repito constantemente lo mismo, las mismas palabras de dolor y tristeza injustificada y me cansa saber que todo esto no se irá en unos días o unas semanas y que seguiré escribiendo sentimientos amargos que carcomen la conciencia y que mi único refugio es este maldito momento de serenidad donde escribo y me encuentro a mí misma.
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